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Mostrando las entradas etiquetadas como SARS-CoV-2

Cien horas de soledad en los tiempos del coronavirus

No serán cien años y es poco probable que lleguen a ser cien días, pero el tiempo que llevamos encerrados habrá sido suficiente para que muchas personas empiecen a notar los efectos de esta medida en su salud mental. Yo he sentido un poco de todo estos días, aunque debo admitir que entre los confinados soy un afortunado, ya que he podido mantener mi trabajo y mi sueldo en tiempos muy inciertos para la mayoría de nosotras. Muchas de mis amigas y vecinas en Barcelona han perdido sus ingresos y viven momentos de mucha incertidumbre. Aprovechando esta oportunidad me gustaría mandarles un fuerte abrazo a todas esas personas. Para mí al principio el confinamiento era una bendición: Por primera vez desde hacía mucho tiempo podía pasar tanto tiempo en casa. Antes cada día estaba lleno de actividades: conciertos, fiestas, fútbol, clases. A menudo sentía que no daba abasto y llegaba al fin de semana exhausto. Durante los fines de semana tampoco descansaba y finalmente volvía al trabajo y mis ...

Depresión y conflicto en Europa, tragedia de los trabajadores migrantes en la India: El mundo 'apandemiado' y su futuro

Este mes de marzo ha sido posiblemente el más extraordinario en la vida de la mayoría de nosotros. Para algunos el confinamiento forzado es solamente una molestia o una privación de su libertad, pero para muchos otros es una absoluta pesadilla. Somos pocos los que hemos podido mantener nuestros puestos de trabajo y nuestros sueldos, ya que una gran parte de la sociedad ha dejado de cobrar. Muchas personas gastan el dinero de sus ahorros, mientras que otras dependen de sus familiares y amigos para sobrevivir. Estos días observamos todo tipo de actitudes humanas como reacción a la amenaza del virus: desde las más bonitas hasta las más despreciables. Cada día a las ocho de la tarde participamos en los aplausos a los sanitarios que trabajan sin descanso salvando vidas. También vemos otras expresiones de solidaridad, como la de mi vecino Miquel que nos regaló un concierto de guitarra clásica desde su balcón. Por desgracia también hemos asistido a "espectáculos" l...

La coronacrisis mundial: Entre la preocupación y la esperanza

Tengo la certeza de ser sólo una de las mil millones de personas que escriben en estos momentos sobre el virus que amenaza con arrasar con el (des)orden social y económico del mundo. Las cosas han cambiado muy rápido: Hace tan sólo una semana estaba en una calçotada con un grupo de más de cincuenta personas bailando, comiendo y tomando cava. El fin de semana pasado aún pensaba en los diversos placeres que ofrece la vida que hoy ya me resultan lejanos e inalcanzables. Hace tres días mi empresa nos animó a trabajar desde casa y el viernes pasado finalmente las autoridades del estado español han anunciado medidas muy extremas: el confinamiento de todo su territorio... Cuando el virus se dio a conocer al mundo por primera vez en Wuhan, quizás nadie se imaginaba que sería capaz de infestar casi todos los países del mundo tan sólo un par de meses más tarde y hacer temblar los fundamentos de muchas sociedades. Poco después el virus apareció en Irán y otros países asiáticos y empezamos a te...